EL PARABRISAS, FUNDAMENTAL EN LA SEGURIDAD DE SU VEHÍCULO

¿Sabía que el parabrisas cumple una función clave en la seguridad de su vehículo? Muy pocos conductores conocen las funciones estructurales del parabrisas y que, en caso de vuelco, este elemento impide que el techo se hunda. Además, otra gran parte desconoce que el parabrisas afecta al funcionamiento del airbag y que aloja los sensores de equipamientos como el sistema de alerta de cambio de carril o la frenada de emergencia.

En realidad, la mayoría de automovilistas desconocen la gran importancia de este elemento del auto y las razones de por qué no se debe circular con el parabrisas rayado o con un impacto, el cual, normalmente se reduce la resistencia debido a un golpe. 
En cuanto a la limpieza, muchos conductores también suspenden. Muchos admiten conducir o haber conducido con las escobillas en mal estado o con el parabrisas sucio, lo que reduce la visibilidad. Además, siete de cada diez reconoce no realizar el cambio de escobillas con la frecuencia recomendada (una vez al año).

Elemento clave de seguridad y de protección a la estructura

Y es que los cristales del automóvil son un elemento clave en términos de seguridad. En primer lugar, el parabrisas aporta hasta el 30% de la resistencia de la estructura del vehículo y es clave para evitar el hundimiento del techo en caso de vuelco.
Asimismo, la eficacia del airbag del acompañante está condicionada por el buen estado del parabrisas, pues al desplegarse se apoya sobre él ejerciendo una enorme presión. Asimismo, los sistemas avanzados de ayuda a la conducción (ADAS) se basan en multitud de sensores que suelen instalarse en el parabrisas y deben ser recalibrados tras una sustitución del cristal.

Cómo cuidar el parabrisas

Los parabrisas de los autos se encuentran constantemente sometidos a tensiones debido a una serie de factores, materiales y físicos, que se combinan en su actuación. La propia fabricación y diseño del parabrisas implica cierto nivel de estrés sobre el material. Durante la fabricación, el vidrio es cortado y doblado en dos partes. Para ello, se utiliza un molde con la curvatura requerida. Entre estas dos mitades se inserta una capa de plástico para laminar el cristal, evitando que los fragmentos se desprendan en caso de rotura. Este proceso puede (y suele) dejar un nivel de estrés “congelado” en el cristal. Además, por razones de diseño, inclinación, orientación y distribución de su masa, también se generan tensiones.

El segundo de los factores de estrés para nuestro parabrisas es la unión con el vehículo. Para fijar correctamente el vidrio al auto se utilizan adhesivos con poliuretano que, al endurecerse, pueden ir  acompañados de cierto grado de contracción volumétrica, la cual ejerce una tensión residual adicional. A estas tensiones debemos sumar: primero, que dos vehículos idénticos pueden ser ligeramente diferentes entre sí. Segundo, el adhesivo empleado podrá variar de un lote a otro. Por tanto, dos parabrisas idénticos en dos coches iguales tendrán un patrón de tensión diferente.



El tercero de estos factores es cómo y para qué se diseñó el parabrisas en el coche. El diseño del vehículo también es un componente estructural del mismo, que aporta rigidez a la carrocería, así como resistencia al aplastamiento del techo. Por este motivo el parabrisas recibe tensiones procedentes de las fuerzas que torsionan la carrocería mientras circulamos.
Las carrocerías de los vehículos también se expanden y se contraen con los cambios de temperatura. Como el vidrio y los materiales de los que esté fabricada la carrocería a los que se encuentra adherido el parabrisas tienen diferentes coeficientes de expansión, los cambios de temperatura pueden causar cambios en la carrocería que se transmiten al parabrisas, alterando sus patrones de tensión. El propio cristal sufre al tener que soportar la diferencia de temperatura entre el exterior y el interior del habitáculo.

También, las vibraciones y los baches de la carretera que llegan hasta el parabrisas, o la fuerza del aire, son  elementos a los que debe hacer frente.

Por todas estas razones, es importante cuidar el parabrisas para asegurar su seguridad en carretera.
Además de sustituir los vidrios laterales y traseros cuando presenten algún desperfecto, es importante que revise de forma periódica las escobillas limpiaparabrisas, así como rellenar de vez en cuando el líquido limpiaparabrisas.
Y es que unas escobillas en buenas condiciones evitarán daños en el parabrisas que afecten la visión, y reduce el riesgo de deslumbramientos. También, cumplen una función fundamental en caso de lluvia, por lo que unas escobillas en mal estado aumentan el riesgo de accidente.

¿Parabrisas laminado o Templado?
Parabrisas laminado sin duda.  En el caso de tener un accidente y el parabrisas se rompiera, el vidrio se mantendrá unido por la lámina interna de plástico con la que cuenta; precisamente, esta es la diferencia principal entre un parabrisas laminado y uno templado.

El parabrisas templado no cuenta con esta lámina interna y al romperse se fragmentará en muchas partes, pudiendo generar daños graves tanto al conductor como para sus acompañantes, ya sea que se encuentren dentro o fuera del auto.
Adicionalmente, vale mencionar que el parabrisas laminado tiene otras ventajas sobre el templado, pues filtra un mayor porcentaje de los rayos ultravioletas y también actúa mejor como aislante acústico.

Fuente: Varias

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